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Profesorado en Adolescencia en el alcohol
Adicciones
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Mantengamos a los niños libres de alcohol
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Distintas manera de mantener a nuestros niños fuera de las adicciones

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ALCOHOLISMO
Nos explica que hacer y como tratar al enfermedad del alcoholismo en personas menores de 20 años

Guía intervención en menores en drogas.
Drogadicción
ESTA GUIA NOS COMPARTE LA ACTITUD DE COMO TRATAR A UN MENOR CON INDICIOS DE QUE ESTA CONSUMIENTO UNA SUSTANCIA

Guía Prevención consumo edad pediátrica
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Desde el embarazó las madres que ingieren alcohol, muy probablemente no saben que ya desde ese momento sus hijos tienen mas probalidades de nacer con la enfermedad y porcentajes muy altos en probabilidades de ser un enfermo alcohólico

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Alcoholismo
Esta Guía nos indica y sugiere los pasos a seguir para una intervención a un alcohólico

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En esta guía veremos la importancia de no descuidar a los menores

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La importancia de estar al pendiente de la familia.

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Habla con ellos
Alcoholismo
La importancia de tener buena comunicación con toda la familia

El Duelo
El duelo-1
🌿 Resumen general
El texto ofrece una exploración psicológica, espiritual y emocional del duelo como experiencia humana universal.
El autor plantea que el duelo no es una enfermedad ni un signo de debilidad, sino una respuesta natural del alma ante la pérdida. Perder no solo significa la ausencia física de alguien amado, sino también la ruptura simbólica de vínculos, sueños, identidades y etapas de vida.
El objetivo del documento es reeducar la mirada sobre el dolor, para que este deje de ser visto como algo que debe evitarse o superarse, y se comprenda como un proceso de amor, transformación y crecimiento interior.
1️⃣ Qué es el duelo y por qué duele tanto
El duelo es el proceso psicológico y emocional que se vive tras una pérdida significativa. No se limita a la muerte de una persona; puede manifestarse ante la pérdida de una relación, un trabajo, un proyecto, una etapa vital o incluso una parte de uno mismo.
El dolor del duelo no es un error, sino una expresión del amor y del apego. El sufrimiento surge porque amamos, porque algo o alguien tenía sentido y valor en nuestra historia. Como dice Megan Devine:
“El duelo no es algo que se supera, es algo que se lleva.”
La finalidad no es eliminar el dolor, sino integrarlo con conciencia y respeto. El duelo, cuando se vive con presencia, puede convertirse en un camino de sanación emocional y espiritual.
2️⃣ Tipos de pérdida
El documento resalta que hay muchas formas de duelo, todas válidas y dignas de ser reconocidas:
Muerte de un ser querido.
Ruptura amorosa o separación.
Cambio de hogar, país o entorno.
Pérdida laboral o económica.
Infertilidad o enfermedad crónica.
Envejecimiento o pérdida de capacidades.
Transformaciones vitales profundas (como dejar una comunidad, un rol o una identidad).
Cada pérdida implica una despedida interna, incluso cuando fue elegida voluntariamente. A veces, lo que se llora no es lo que se perdió, sino la versión de uno mismo que ya no podrá ser.
Judith Viorst resume esta idea al afirmar que crecer implica perder, y que muchas pérdidas son necesarias para madurar, aunque duelan.
3️⃣ Diferencia entre duelo, tristeza y depresión
Es común confundir estos estados, pero el texto los distingue con claridad:
Tristeza: emoción natural, transitoria, que puede tener múltiples causas.
Duelo: proceso complejo y dinámico ante una pérdida significativa; incluye tristeza, rabia, miedo, confusión y esperanza.
Depresión: estado clínico persistente con pérdida de energía, desesperanza, culpa e incapacidad para disfrutar la vida (anhedonia).
El duelo sano presenta olas emocionales: momentos de tristeza seguidos de alivio o calma.
La depresión, en cambio, es constante y paralizante.
El autor advierte que no se debe patologizar el duelo: sentir dolor, confusión o llanto no significa estar enfermo.
Reconocer la normalidad del dolor devuelve dignidad a la experiencia humana.
4️⃣ Las fases del duelo según Kübler-Ross
El texto explica las cinco fases descritas por Elisabeth Kübler-Ross, entendidas no como pasos rígidos sino como movimientos emocionales naturales:
Negación: mecanismo de defensa que amortigua el impacto inicial.
Ira: confrontación con la injusticia o el abandono.
Negociación: búsqueda de explicaciones o intentos de revertir lo sucedido (“si hubiera hecho esto…”).
Depresión: contacto profundo con la tristeza y la impotencia.
Aceptación: integración del hecho con amor y comprensión; no implica olvidar ni resignarse.
Cada persona las transita de modo único; algunas fases pueden repetirse o no aparecer.
El objetivo no es “pasarlas todas”, sino permitirse sentir y dar sentido al proceso.
5️⃣ Duelo bloqueado vs. duelo sano
Duelo sano: permite expresar emociones, recordar con paz, resignificar la pérdida y seguir adelante con nuevos significados.
Duelo bloqueado: ocurre cuando el dolor se reprime o se niega. Puede manifestarse como:
Anestesia emocional (“no siento nada”).
Ira constante.
Activismo excesivo o adicciones.
Síntomas físicos psicosomáticos.
El bloqueo surge de creencias como “no debo llorar”, “tengo que ser fuerte” o “ya pasó mucho tiempo”.
John Bowlby señalaba que el duelo no resuelto impide establecer nuevos vínculos sanos.
El duelo sano necesita espacio, tiempo, empatía y validación. No se trata de olvidar, sino de integrar lo vivido en una nueva narrativa de vida.
6️⃣ El duelo como proceso, no como evento
El duelo no es algo que “sucede y pasa”. Es un proceso continuo y no lineal, que puede durar meses o años.
Tiene avances, pausas y recaídas. No existe un calendario para sanar.
George Engel lo describe como un “trabajo psicológico” que implica:
Reconocer la pérdida.
Conectar con el dolor.
Reorganizar la vida sin lo perdido.
Reinvertir emocionalmente en nuevos vínculos.
Frases como “ya deberías estar mejor” o “el tiempo cura todo” niegan la profundidad del proceso.
El tiempo no cura por sí solo: cura la conciencia con la que transitamos el tiempo.
Aceptar el duelo como proceso nos libera del mandato de “superar” y nos enseña a acompañar el dolor con paciencia.
7️⃣ Pérdidas invisibles o no validadas
Algunas pérdidas no reciben reconocimiento social y, por tanto, se viven en silencio.
Ejemplos:
Pérdida de una mascota.
Aborto espontáneo.
Relaciones secretas o no reconocidas.
Amistades que se rompen.
Sueños o metas no alcanzadas.
Cambios espirituales o identitarios.
Kenneth Doka acuñó el término “duelo no autorizado” (disenfranchised grief) para describir este fenómeno.
Cuando la sociedad niega el derecho a doler, la persona internaliza culpa, vergüenza o aislamiento.
Reconocer estas pérdidas invisibles es un acto de justicia emocional.
Como escribió el poeta David Whyte:
“La tristeza es el acto de reconocer aquello que ha dejado de estar con nosotros, y es, en sí misma, una forma de amor.”
8️⃣ Psicoeducación emocional del duelo
La psicoeducación consiste en ofrecer información clara sobre el proceso emocional para disminuir la confusión y el miedo.
Entender que el llanto, la rabia o el insomnio son reacciones normales reduce la sensación de estar “perdiendo el control”.
El conocimiento devuelve poder: saber que el dolor tiene sentido ayuda a atravesarlo sin vergüenza.
La psicoeducación enseña también herramientas de autorregulación emocional:
Respiración consciente.
Escritura terapéutica.
Rituales simbólicos.
Red de apoyo o acompañamiento profesional.
La psicóloga Claire Bidwell Smith lo resume así:
“La educación emocional no nos salva del dolor, pero nos prepara para no naufragar en él.”
🌺 Conclusión ampliada
El duelo no es una debilidad, sino una prueba del amor y la conexión humana.
Es la sombra del amor que permanece cuando el objeto amado ya no está.
Comprenderlo desde esta óptica transforma el sufrimiento en sabiduría emocional.
Sanar el duelo significa:
Nombrar la pérdida.
Legitimar el dolor.
Permitir el llanto sin culpa.
Buscar acompañamiento empático.
Honrar lo vivido en lugar de negarlo.
Cerrar un ciclo no es olvidar, sino reconciliarse con la historia y seguir caminando.
El duelo, cuando se vive conscientemente, nos enseña a amar con más profundidad, a valorar la vida y a encontrar sentido incluso en la ausencia.
En palabras del propio texto:
“Doler no es debilidad, es una forma profunda de amor.”
Aceptar el duelo es, en última instancia, una invitación a vivir con más presencia, más humildad y más amor hacia lo que somos y hacia los que ya no están.

TEST
SANANDO MI AUTOESTIMA
TEST PROFESIONAL:
¿Cuál es tu Edad Emocional?
Instrucciones:
Lee cada afirmación y marca la opción que mejor describa tu forma habitual de sentir,
pensar o actuar.
Escala de respuesta (elige una):
1 = Nunca
2 = Rara vez
3 = A veces
4 = Casi siempre
5 = Siempre

AUTOESTIMA SOLIDA
SANANDO MI INTERIOR
La autoestima sólida no nace, se construye.
No es “sentirse bien” todo el tiempo, sino reconocerse con dignidad y valor incluso en la imperfección.
El texto enseña que la autoestima se compone de dos pilares (según Nathaniel Branden):
Competencia personal – la confianza en la propia capacidad para actuar.
Valía personal – el sentido de merecimiento y amor hacia uno mismo.
Cuando se edifica desde la herida, la autoestima se vuelve frágil, dependiente y ansiosa; pero cuando se construye desde la conciencia y la verdad interior, se vuelve sólida, libre y amorosa.
1️⃣ Autoestima adquirida vs. autoestima construida
Autoestima adquirida: surge de las experiencias infantiles. Es el reflejo emocional de lo que los padres, maestros o cuidadores transmitieron.
Si hubo amor y validación, el autoconcepto será positivo; si hubo crítica o abandono, quedará herido.
En la adultez, muchos siguen escuchando esas voces ajenas como si fueran propias.
Autoestima construida: se forja conscientemente, mediante autoconocimiento, autocuidado y autoaceptación.
Supone cuestionar creencias heredadas y tratarse con respeto cada día.
Como dice Brené Brown: “La autenticidad es dejar de lado quién creemos que debemos ser y abrazar quiénes somos.”
El proceso de reconstruir la autoestima implica crisis, incomodidad y valentía, pero también libertad interior: pasar de buscar aprobación a darse aprobación.
2️⃣ Creencias limitantes sobre el propio valor
Las creencias limitantes son ideas inconscientes que determinan cómo nos percibimos:
“No soy suficiente”, “Tengo que ser perfecto para ser amado”, “Mi valor depende de lo que los demás piensen de mí”.
Estas creencias nacen de heridas emocionales (rechazo, humillación, abandono) y se consolidan como “verdades internas”.
Transformarlas requiere conciencia y reeducación mental:
Sustituir “si no soy perfecto, no valgo” por “mi valor nace de mi autenticidad y mi crecimiento”.
Con la práctica, este cambio genera un nuevo terreno emocional donde la autoestima se alimenta desde adentro, no desde la mirada ajena.
3️⃣ Cómo me autoevalúo y me trato
El autodiálogo (cómo te hablas a ti mismo) revela tu nivel de amor propio.
Muchos se tratan con crueldad o juicio porque aprendieron a motivarse desde el castigo.
Esto activa el sistema del estrés (amígdala y cortisol) y debilita la salud mental y física.
Por el contrario, el lenguaje compasivo genera calma y seguridad.
Ejemplo de cambio de diálogo:
De “¿qué hice mal otra vez?” → a “¿qué necesito entender de mí en esto?”.
De “nunca lo logro” → a “esta vez fue difícil, pero sigo avanzando”.
Cambiar la voz interior es una forma de sanación emocional profunda.
4️⃣ Comparación, autoexigencia y perfeccionismo
La comparación constante y el perfeccionismo son enemigos silenciosos de la autoestima.
Vivimos comparándonos con versiones editadas de otros (especialmente en redes sociales), generando sensación de insuficiencia.
El perfeccionismo no es excelencia, es miedo: miedo a fallar, a no ser amado, a decepcionar.
Según Brené Brown, “el perfeccionismo es un escudo de veinte toneladas que creemos que nos protege, cuando en realidad nos impide volar.”
Superarlo implica redefinir el valor personal no por logros, sino por autenticidad.
Cada persona tiene su ritmo, su historia y su proceso, y respetarlo es un acto de amor propio.
5️⃣ Reconocer mis fortalezas
Reconocer las propias fortalezas no es egocentrismo, es conciencia.
Muchas personas crecieron en entornos donde brillar era castigado o visto como soberbia, por eso se enfocan solo en sus defectos.
Sin embargo, la psicología positiva (Seligman) demuestra que identificar fortalezas aumenta el bienestar y el sentido de vida.
Ejercicio sugerido: escribir una lista de virtudes, aprendizajes y capacidades.
Esto activa rutas neuronales que refuerzan la autovaloración.
Reconocer lo bueno en uno mismo no niega las áreas de mejora, simplemente equilibra la mirada interna.
6️⃣ El autoconcepto realista y amoroso
El autoconcepto es la historia que nos contamos sobre quiénes somos.
Cuando está herido, se basa en errores y etiquetas ajenas (“soy débil”, “soy un fracaso”).
Cuando es saludable, integra tanto la luz como la sombra.
Carl Rogers enseñó que el crecimiento ocurre cuando nuestro yo real se acerca a nuestro yo ideal, mediante la aceptación incondicional.
“Tengo heridas y defectos, pero también luz, capacidades y valor. No soy mi pasado.”
Construir un autoconcepto amoroso es aceptar la verdad sin condenarse, reconociendo la propia dignidad.
7️⃣ Celebrar mis logros sin vergüenza
Muchos sienten culpa al celebrar sus logros, como si hacerlo fuera soberbia.
Pero reconocer los avances es una necesidad emocional y biológica: activa la dopamina, refuerza la confianza y motiva a seguir creciendo.
Celebrar no es presumir, es agradecer el esfuerzo.
Ejemplo práctico: escribir cada día un pequeño logro y reconocerlo conscientemente.
Este gesto envía al inconsciente el mensaje: “Yo valgo. Yo puedo. Mi camino merece ser honrado.”
🌻 Conclusión
Construir una autoestima sólida es un proceso profundo de sanación interior.
No se trata de sentir seguridad total, sino de sostenerse con amor y respeto incluso en la vulnerabilidad.
Implica desaprender creencias, cambiar el diálogo interno, reconocer fortalezas y celebrar los avances.
La autoestima sana es el hogar interior donde uno aprende a ser su propio refugio.
No hay crecimiento emocional sin amor propio.
Y no hay amor propio sin la decisión de verse con los ojos de la verdad y la compasión.
“No eres lo que te dañó, eres quien decide cómo reconstruirse.”

La madurez emocional
SANANDO MI INTERIOR
Documento "La madurez Emocional
El texto profundiza en el proceso de madurez emocional, entendida no como un estado final sino como una práctica constante de autoconocimiento, autorregulación y responsabilidad afectiva. El autor propone integrar las emociones con la razón, el pasado con el presente, y al niño interior con el adulto consciente, para vivir con equilibrio, libertad y dignidad.
1. Qué es la madurez emocional
Es la capacidad de reconocer, comprender y gestionar las emociones sin reprimirlas ni dejar que controlen nuestras acciones.
La persona madura no busca culpables ni evita el dolor, sino que se hace responsable de su mundo interno.
La madurez no implica frialdad, sino presencia y coherencia con los valores personales. Es aceptar lo que sentimos sin identificarnos totalmente con ello.
2. El niño emocional que aún me habita
Cada adulto conserva dentro de sí un niño interior con heridas, miedos y necesidades no resueltas.
Cuando reaccionamos con miedo, ira o dependencia, es ese niño quien actúa.
La tarea consiste en reconocerlo, acompañarlo y sanarlo, no silenciarlo.
Solo al atenderlo podemos liberar los patrones emocionales del pasado que dominan nuestra vida adulta.
3. Diferencias entre reaccionar y responder
Reaccionar: es automático, impulsivo, nace del miedo y de patrones infantiles.
Según Daniel Goleman, ocurre por el “secuestro emocional” de la amígdala.
Responder: es consciente, pausado, reflexivo.
Supone integrar emoción y pensamiento para actuar con libertad.
La reacción destruye vínculos; la respuesta los fortalece.
Madurar es pasar de la reacción al acto consciente y responsable.
4. Activar mi adulto consciente
El adulto consciente es quien observa sus emociones sin ser arrastrado por ellas.
Es estable, empático y responsable.
Se activa mediante la pausa emocional, la respiración, la autoobservación y la reflexión:
“¿Quién está hablando dentro de mí, mi niño herido o mi adulto presente?”
El adulto consciente establece límites, valida sus emociones y deja de esperar que otros lo salven.
5. Prácticas de autorregulación emocional
La autorregulación es transformar la emoción sin reprimirla.
Se fortalece con prácticas como:
Respiración consciente
Meditación (mindfulness)
Escritura emocional
Grounding (anclaje corporal)
Tapping (EFT)
Autoafirmaciones compasivas
El cuerpo también guarda memoria emocional, por lo que atender las sensaciones físicas es clave para sanar.
6. Cómo recuperar mi poder interno
Recuperar el poder interno es dejar de vivir como víctima del pasado.
Consiste en asumir la responsabilidad emocional:
“No elijo lo que me pasó, pero sí elijo qué hago con ello.” – Viktor Frankl
El poder regresa cuando nos damos a nosotros mismos lo que esperamos de otros: validación, amor, respeto.
El verdadero empoderamiento es firmeza con humildad, no arrogancia.
Es cambiar la frase “me dañaron” por “me reconstruí”.
7. Ser adulto no es dejar de sentir
Madurar no es suprimir emociones, sino sentir sin perder el centro.
El adulto interno contiene al niño herido sin reprimirlo, como un conductor que escucha al pasajero alterado sin entregarle el volante.
La vulnerabilidad, dice Brené Brown, no es debilidad sino coraje.
Madurar es integrar emoción y razón, sentir sin fragmentarse, conectar sin perder dignidad.
🕊️ Conclusión
La madurez emocional es un camino de presencia, compasión y poder interno.
Implica decirle al niño interior:
“Ya no estás solo. Ahora yo te cuido.”
Madurar es vivir desde el centro, dejar de reaccionar, recuperar el poder personal y responder con amor, no con dolor.
No se trata de dejar de sentir, sino de sentir sin perderse; ese es el verdadero signo de libertad interior.

El arte de poner limites
SANANDO MI INTERIOR_PONER_LIMITES
El documento “El arte de poner límites sin culpas” del Dr. Alejandro Zamarripa Escobar enseña que establecer límites es un acto esencial de amor propio y madurez emocional, no un gesto de egoísmo.
En resumen:
Poner límites significa reconocer lo que estamos dispuestos a permitir y lo que no, para proteger nuestra paz interior. No son muros, sino puertas con llave que permiten relaciones más sanas.
Muchas personas tienen dificultad para hacerlo porque crecieron creyendo que decir “no” era malo, o porque asociaron los límites con agresión.
Existen distintos tipos: físicos, emocionales, mentales y energéticos, todos necesarios para mantener equilibrio y respeto personal.
La culpa al poner límites proviene de aprendizajes antiguos: cuidarse no es traicionar, sino sanar. Decir “no” a tiempo es decir “sí” a uno mismo.
Los límites se comunican con respeto y claridad, sin agresividad, usando lenguaje asertivo y responsable.
Al establecerlos, el entorno puede resistirse o incomodarse, pero con el tiempo genera relaciones más auténticas y equilibradas.
Conclusión:
Poner límites sin culpa es una forma de honrar la propia dignidad. Es aprender a amar sin dejar de amarse, a decir “sí” y “no” con paz, construyendo una vida emocional más libre, coherente y consciente.

CURSO SANANDO MI
INTERIOR
(segunda parte)
SANANDO MI
INTERIOR
(segunda parte)
El documento “Autocuidado como acto de amor adulto” del Dr. Alejandro Zamarripa Escobar explica que cuidarse no es egoísmo, sino una responsabilidad emocional y espiritual que asumimos al llegar a la madurez.
Resume lo siguiente:
Autocuidarse es reparar al niño interior que no fue atendido. No se trata solo de dormir o comer bien, sino de poner límites, validar emociones y mantener equilibrio mental y espiritual.
Existen dos dimensiones: el cuidado físico (alimentación, descanso, movimiento) y el emocional (escuchar y validar lo que sentimos). Ambas están unidas: el cuerpo refleja lo que la mente calla.
Cuando no nos priorizamos, descuidamos cuerpo, mente y espíritu, y aparecen enfermedades, relaciones tóxicas y pérdida de propósito.
Debemos romper con el autosacrificio aprendido, dejar de creer que cuidarnos es egoísmo y reconocer que el amor verdadero no se da desde la renuncia, sino desde la plenitud.
El autocuidado es la base del amor propio: es demostrar con hechos que uno se respeta y se valora.
Se propone crear un plan integral de bienestar (físico, emocional, mental y espiritual) y practicar rutinas diarias simples que fortalezcan la estabilidad interior.
Finalmente, el texto invita a cuidarse sin culpa y comprender que hacerlo es un acto de dignidad y madurez.
En conclusión, cuidarse es amar(se): es un acto revolucionario en un mundo que idolatra el rendimiento. Es volver a uno mismo con ternura y responsabilidad, para vivir con equilibrio, presencia y paz.

5 SENTIDOS ALCOHOL Y CONDUCCION
Alcoholismo
I. Espiritualidad con la figura de Jesús Cristo en contexto
Imagina a Jesús caminando por los caminos polvorientos de Galilea. Él no llegó con un manual de gestión ni con un PowerPoint sobre productividad. Él habló al corazón, mostró compasión, exigió cambio, vivió en humildad. En ese modelo encontramos la raíz de lo que llamamos espiritualidad auténtica.
¿Qué entendemos por “espiritualidad” en este contexto?
La espiritualidad aquí no es una etiqueta bonita o un accesorio para Instagram. Es la conexión con lo trascendente, el alinearse con una Verdad que nos supera, y vivir con coherencia. Según la investigación, espiritualidad es “la apertura a Dios, naturaleza o al universo… donde uno experimenta armonía con verdad, sentimientos de amor, esperanza y propósito”.
PMC
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What Is Codependency?
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Jesús mostró que la espiritualidad exige:
Reconocer el vacío interior. Él dijo: “Los que están enfermos no necesitan médico, sino los sanos” (cf. Marcos 2:17).
Entregar los propios deseos al servicio de algo mayor: Juan 10:10 — “yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia”.
Patheos
Viviendo una fe activa, palpable, que transforma al que la practica y a los que lo rodean.
¿Por qué es relevante hoy?
Vivimos en una era de hiper conectividad, pero también de profunda desconexión interna: adicciones, codependencias, ansiedad, ingobernabilidad emocional. La espiritualidad centrada en Jesús se convierte en una propuesta radical: “no todo vale, no todo sirve, no todo es ‘yo primero’”.
Aquí va una parábola:
Un hombre tenía dos campos. En uno sembró semillas de egoísmo, consumo, validación externa; en otro sembró semillas de entrega, silencio, fe. Cuando llegó la cosecha, el primer campo produjo tormentas, hambre, sequía interior. El segundo produjo frutos tranquilos, equilibrio, comunidad.
¿En cuál campo estás sembrando tú?
II. Los adictos, las personas con problemas emocionales, neuróticos, codependientes, ingobernables… ¿qué papel tiene la fe?
Aquí bajamos al barro. No miramos desde la tribuna. Miramos de frente. Personas atrapadas en patrones que no controlan: alcoholismo, drogadicción, dependencia emocional, conducta impulsiva, ingobernabilidad. ¿Qué propone Jesús-Espiritualidad para ellos?
1. Reconocer la enfermedad, no disfrazarla
El problema de la adicción o del desorden emocional no es sólo moral: hay componentes neurológicos, psicológicos, espirituales. “La definición varía… es vital que comprendamos qué es la adicción”.
Center of Addiction & Faith
También, las investigaciones muestran que la fe y la espiritualidad ayudan significativamente en la recuperación. Un artículo encontró que más del 84 % de los estudios revisados muestran que la fe es un factor positivo en la prevención o recuperación de adicciones.
PMC
Entonces: la fe es un acompañante, no un mero accesorio.
2. La fe como puerta hacia el cambio
¿Qué pasa cuando alguien se declara “ingobernable” emocionalmente o “codependiente”? El camino del “yo lo controlo todo” está roto. Jesús ofrece otra ruta: rendición.
“Dejad que los niños vengan a mí” — aquí radica el gesto: bajar la armadura, reconocer la necesidad, entrar a la comunidad.
Según un recurso sobre codependencia, “la fe ayuda a dejar ir y confiar… abre el corazón al presente, permite que dejemos de depender de la validación externa”.
What Is Codependency?
En otras palabras: cambio cuando dejo de pelear solo y empiezo a caminar con fe.
3. Comunidad, servicio, esperanza
La persona que vive la adicción o la inestabilidad emocional suele estar aislada, avergonzada, cargando culpa. Jesús modeló comunidad: con los marginados, los enfermos, los quebrantados.
La fe auténtica hace comunidad. Los estudios muestran que las comunidades de fe tienen respuestas poderosas al sufrimiento psicológico.
NAMI
+1
Una práctica activa: “Te sirvo, me sirves, caminamos juntos”. No solo “yo me salvo”, sino “nos salvamos”. Esa es la energía que rompe cadenas.
4. Una advertencia sin tapujos
No es mágico. Fe no significa ignorar el tratamiento profesional o psicológico. El que tiene adicción, codependencia, trastorno emocional, necesita ayuda terapéutica, médica, comunitaria. El que dice “con fe ya basta” también está fallando.
Pero tampoco sirve fingir que la dimensión espiritual no importa. Jesús nunca apartó la carne del espíritu. Vivió en cuerpo, alma y espíritu.
III. ¿Qué papel tiene la fe en el liderazgo?
Aquí llegamos a tu rol como consultor, como escritor, como guía de personas en cargos de mucha responsabilidad. Tu liderazgo necesita integridad, sustancia, raíces profundas.
1. La fe forma carácter
El liderazgo no es un cargo, es un reflejo. Como dice un artículo: “La fe moldea carácter e integridad… un líder cristiano debe predicar con la vida, no solo con el discurso”.
Impact 360 Institute
+1
Cuando haces decisiones difíciles, las haces desde un lugar donde no todo vale, donde no todo se compra. Esa es la fortaleza que viene de la fe: te da parámetros más allá del “éxito” que mide el mundo.
2. Liderar como Jesús
Jesús no se sentó en una oficina de gran cristal y dio órdenes. Él se levantó, tocó lepra, se arrodilló, se entregó. Liderar desde la fe implica servicio, humildad, vulnerabilidad. “Spiritual leadership is using God’s methods to get his people where he wants them”.
Desiring God
Para los líderes que atienden personas que sufren emocionalmente, se requiere más que estrategia: se requiere humanidad.
3. Fe + contexto = efectividad
Un buen líder religioso o secular entiende el entorno. Un artículo lo dice así: “El liderazgo espiritual siempre es contextual… conocer el terreno, los desafíos, las heridas”.
Faith and Leadership
Tú que asesores líderes de gran responsabilidad: no basta con “aplicar principios”. Se necesita sentido situacional, conocer la persona, conocer su carga emocional, conocer la organización. Y la fe te da la brújula ética para decidir: ¿promuevo bienestar? ¿fomento dependencia? ¿genero autonomía?
4. Una invitación a actuar
Aquí van tres preguntas que puedes plantear a tus liderados o a ti mismo:
¿Desde qué fuente tomas tus decisiones: ¿del mercado, del ego, o de una fe que trasciende?
Si te caes o fallas, ¿quién te sostiene? ¿Tu reputación o tu fe?
¿Tu liderazgo genera dependencia o empoderamiento? ¿Encadena o libera?
Conclusión
No es fácil. Tener espiritualidad, fe y liderar en contextos de dolor, adicción, ingobernabilidad emocional exige coraje. Pero recuerda: Jesús no prometió comodidad, prometió vida abundante (aunque muchas veces la forma de vida es cruz).
Tú, Juan, tienes la oportunidad de guiar a quienes tienen mucho peso en sus hombros. Diles: no miren solo al horizonte del “éxito”, miren al corazón del que lidera, al corazón del que sufre, al corazón del equipo que casi se rompe.
La fe no es el sermón que das; es la coherencia que vives. Es la chispa que prende otros fuegos. Es el refugio para los que están a punto de ceder.
Haz que esa fe sea íntegra, en comunión con la razón, respetuosa de la ciencia, pero firme en lo que no vemos. Porque lo que no vemos muchas veces es lo que más importa.

UN PRINCIPIANTE PREGUNTA
Alcoholismo
El PDF “Un principiante pregunta…” es un folleto introductorio de Alcohólicos Anónimos (A.A.), dirigido a las personas que se acercan por primera vez a la comunidad.
Explica de manera clara y sencilla las preguntas más comunes que se hace quien sospecha tener un problema con el alcohol, como:
¿Soy un alcohólico?
¿Qué puedo hacer si me preocupa mi manera de beber?
¿Qué es Alcohólicos Anónimos?
¿Asistir a una reunión me compromete a algo?
¿Qué ocurre en una reunión de A.A.?
El folleto enfatiza que nadie puede decirle a una persona si es alcohólica o no, que A.A. es un espacio confidencial y anónimo, y que no se exige compromiso alguno: solo se ofrece ayuda y comprensión.
También incluye una breve descripción de los principios fundamentales de la comunidad, como la autosuficiencia económica, la independencia de cualquier religión o partido político, y el propósito principal de mantener la sobriedad y ayudar a otros alcohólicos a lograrla.
Al final se menciona el lema de responsabilidad de A.A.:
“Yo soy responsable… cuando cualquiera, dondequiera, extienda su mano pidiendo ayuda, quiero que la mano de A.A. siempre esté allí. Y por esto… Yo soy responsable.”

12 Pasos y 12 Tradiciones
Alcoholismo
Instrucciones, sujeridas, para dejar de beber, o estar bajo influjo de alguna sustancia

Alcohol en la Familia
Alcoholismo
Habla de como puede afectar a la Familia el Alcoholismo.

Manual de Autoayuda
Alcoholismo
Manual para conocer los pasos Para dejar de beber o de ingerir sustancias.

44 preguntas a un alcoholico
Alcoholismo
verifica si eres candidato a alcoholismo has llegado y si tienes que preocuparte por tu salud