top of page

Yo no pedí nacer ... pero no me arrepiento

  • hace 4 días
  • 3 Min. de lectura
un niño feliz sin saber el futuro

Yo no pedí nacer

Yo no pedí nacer…y sin embargo aquí estoy,

con las manos llenas de intentos y los bolsillos rotos de lo que no fue.


Cuando era chico soñaba con ser grande,

con romper las reglas,

con no dar explicaciones,

con vivir sin frenos, sin miedo,

sin nadie que me dijera “no”, que me marcara direcciones.

Creía que crecer era abrir la puerta y salir corriendo hacia cualquier lugar,sin pensar en vueltas,

sin pensar en cuentas,sin pensar en todo lo que iba a costar.


Pero el tiempo no avisa, solo pasa,

y un día despiertas siendo lo que esperabas…o tal vez no tanto.

Y la vida te dice: “ya puedes decidir”,

como si supieras, como si entendieras,como si el camino ya estuviera dentro de ti.


Y decides…

A veces sin miedo,a veces con prisa,a veces por no quedarte atrás en la vida.


Y otras veces te detienes, dudas, piensas,y descubres que pensar también pesa,que no elegir también deja marcas,que el silencio también se regresa.

Y entonces llegan los resultados,sin pedir permiso, sin avisar,como olas que rompen aunque no sepas nadar.


No sabías qué venía…pero reconoces el golpe,reconoces la herida,reconoces el nombre del error cuando ya es parte de tu vida.

Daños colaterales,palabras que no vuelven,personas que se rompen aunque no lo resuelves


A veces te rompes tú,en partes que no sabías que tenías,en noches largas, calladas,donde solo hablas con tus propias heridas.

Y ahí, justo ahí,la vida se vuelve verdad,sin adornos, sin promesas,sin esa idea ingenua de libertad.


Porque la libertad que soñabas no era ligera…tenía peso,tenía filo,tenía consecuencias que nadie te enseñó a cargar.


Y entiendes, poco a poco,que no todo es blanco o negro,que hay decisiones grises que te persiguen en silencio.


Que lo bueno y lo malo no siempre es inmediato,que a veces haces daño sin haberlo planeado.


Y duele…duele aceptar que no fuiste perfecto,que fallaste, que heriste,que también fuiste parte del defecto.


Pero también…también hay algo que se queda,algo que insiste,algo que no se quiebra.


Siempre hay una enseñanza,aunque no la quieras ver,aunque la ignores mil veces,aunque la vuelvas a perder.


Algunas te cambian,te doblan, te hacen distinto,te obligan a mirarte sin disfraz y sin instinto.


Otras se olvidan…se esconden, se entierran,pero el tiempo las guarda y algún día regresan.


Porque la vida es terca,porque la vida recuerda,porque la vida repitelo que aún no te enseña.

Y entonces entiendes…o al menos lo intentas,que crecer no era hacer lo


que quisieras,sino aprender a vivir con lo que dejas.

Con lo que eliges,con lo que pierdes,con lo que rompes y lo que no puedes.

Crecer es cargar con tu historia,aunque pese, aunque duela,aunque haya partes de tique quisieras borrar de la escena.

Es aprender a perdonarte,aunque no siempre puedas,es seguir caminando aunque el alma te tiemble por dentro y por fuera.

Y tal vez…solo tal vez,ser grande no es tener el control,ni cumplir lo que un día soñaste ser.

Tal vez es aceptar que nunca supiste del todo,que hiciste lo que pudiste con lo poco o lo roto.

Que la vida no era un juego sin reglas,ni un sueño sin final,sino un camino imperfecto que igual tienes que andar.

Yo no pedí nacer…pero aquí estoy,aprendiendo a vivir con lo que soy.

Con mis errores a cuestas,con mis intentos también,con lo que me dolió ayer y lo que aún no sé.

Y aunque a veces pesa,y aunque a veces cansa,también hay algo dentro…algo que no se alcanza a romper del todo,algo que aún avanza.

Tal vez no elegí empezar,pero hoy elijo seguir,aunque no entienda todo,aunque me cueste existir.

Porque al final,entre caídas y fe,entre lo que perdí y lo que logré,

voy armando mi vida…sin saber muy bien cómo,pero con la certeza humilde de que sigo,de que intento,de que, a mi manera,respondo.

bottom of page