CUANDO ENTREGO EL MIEDO ME LIBERO.
- Autoconocimiento Humano
- 1 jul 2025
- 14 Min. de lectura
Actualizado: 19 ago 2025
Entregar el miedo no es signo de debilidad, sino de valentía genuina. Es reconocer que el temor, aunque natural, no debe gobernar ni limitar la vida. Al soltarlo, abro espacio para la fe, la confianza y el amor que transforman mi realidad. Es como el sembrador que deja caer la semilla en tierra fértil, sabiendo que lo incierto traerá vida nueva. Entregar el miedo es un acto de entrega total: dejar que Dios —o la fuerza superior en la que creas— tome el control. En esa entrega, el alma encuentra paz, la mente claridad, y el corazón, libertad para avanzar sin cadenas. Porque solo quien suelta el miedo puede realmente vivir.

El pasaje describe un viaje personal a través del miedo, reconociendo su persistencia incluso después de intentar superarlo. Se enfatiza que el temor es una experiencia universal, pero se ofrece una solución al entregarlo a un poder superior, lo que trae alivio y permite que el amor y la fe prevalezcan. A pesar de las recaídas y la imperfección, la conexión con este poder mayor y la propia fuerza interior facilitan la recuperación y la continuidad. El texto sugiere que, al soltar el miedo, uno puede experimentar la vida plenamente y encontrar la capacidad de amar de nuevo.
CUANDO ENTREGO EL MIEDO ME LIBERO.
¿Cómo se manifiesta y se supera el miedo personal en este contexto?
El miedo personal en este contexto se manifiesta de diversas maneras y se supera principalmente a través de la práctica de los Doce Pasos y las Doce Tradiciones de Alcohólicos Anónimos (A.A.), así como el apoyo de la comunidad.
Manifestaciones del miedo personal:
Internas y emocionales: El miedo puede señalizarse cuando más feliz se quiere uno encontrar y, aunque se crea vencido, vuelve en silencio a vivir en el individuo. Puede sentirse como temblores en el corazón. El temor egocéntrico es identificado como el principal activador de los defectos de carácter. Las personas pueden sentirse atormentadas por cien formas de temor, junto con la vana ilusión, el egoísmo y la autoconmiseración. A veces, el miedo está tan presente que se compara con el robo, ya que "parece que causa aún más daño". Puede estar entrelazado en casi todos los aspectos de la vida, "una hebra maligna y corrosiva" que desencadena desgracias. Los recién llegados a A.A. pueden sentir inquietud y miedo, y pueden llegar a A.A. con preguntas relacionadas con sus temores.
Conductuales y sociales: El miedo puede llevar a la autojustificación, la ira y la autoconmiseración. Algunos miembros pueden tener miedo al estigma del alcoholismo, temiendo que su asociación con A.A. pueda dañar sus negocios o su posición social. En el pasado, los temores y la intolerancia llevaron a algunos grupos de A.A. a establecer reglas y reglamentos para "eliminar a los indeseables", lo que demuestra cómo el miedo puede influir en la necesidad de control. Algunos grupos, por ansiedad, pueden mantener un secretismo excesivo, olvidándose de su obligación de llevar el mensaje a otros alcohólicos. Incluso los cofundadores de A.A. experimentaron el miedo; Bill W. admitió que a veces temía que A.A. nunca lograra una política viable y que él mismo rompió su anonimato por la tentación de la fama y el dinero, impulsado por fuerzas destructoras latentes.
Superación del miedo personal:
La superación del miedo en A.A. es un proceso que implica una transformación espiritual y la aplicación de principios clave:
Entrega a un Poder Superior: Un elemento central es la entrega del miedo a un poder mayor, lo que permite volver a respirar sin tanto dolor y sentir la vida "con todo su error". La fe en que un Poder Superior puede devolver el sano juicio es fundamental para la recuperación. Se confía en un "Dios Infinito" en lugar de en los "egos limitados" para enfrentar las calamidades con serenidad. El Segundo Paso es el "punto de partida hacia la cordura".
Humildad y Honestidad: El Cuarto Paso de A.A. insta a hacer un minucioso inventario moral "sin miedo". Admitir los defectos "sin miedo" es necesario para mantenerse sobrio. Al reconocer que el temor egocéntrico es el activador principal de los defectos, se busca un cambio de actitud que permite "salir de nosotros mismos y acercarnos a Dios". El anonimato, como "base espiritual" de las Tradiciones, recuerda la importancia de anteponer los principios a las personalidades y practicar la humildad auténtica. Bill W. explica que el anonimato es la "mejor protección" contra las fuerzas destructoras que provienen del ego y la ambición.
Oración y Meditación: A través de la oración y la meditación, se busca mejorar el contacto consciente con Dios, pidiéndole fortaleza para cumplir Su voluntad y liberarse del temor. La oración sincera por un ideal recto y por guía en situaciones dudosas es clave para la cordura y la fortaleza.
Acción y Servicio: Ayudar a otros alcohólicos, conocido como "trabajo de Paso Doce", es un medio para fortalecer la propia sobriedad y superar el miedo al redireccionar la atención fuera de uno mismo. El apadrinamiento, en particular, ayuda al padrino a fortalecer su propia sobriedad al compartir su experiencia.
Comunidad y Apoyo Mutuo: La experiencia ha demostrado que los temores y la intolerancia se apaciguan con el tiempo, y que las personas pueden aprender a ver a otros no como amenazas, sino como maestros que inducen a la paciencia, tolerancia y humildad. El apoyo de la comunidad y del padrino brinda la seguridad de que no se está solo y que hay alguien que comprende y se preocupa. La fe perdida se vuelve a encontrar en A.A., y la compañía de otros en recuperación ayuda a disipar la sensación de soledad.
En resumen, el miedo en A.A. es visto como una fuerza destructiva y omnipresente que se combate mediante la entrega a un Poder Superior, la honesta auto-reflexión, la humildad, la acción espiritual (oración y meditación) y el servicio a los demás, todo ello respaldado por la unidad y el apoyo de la comunidad de A.A. y el principio del anonimato.
¿Qué papel juega la fe o un poder superior en la liberación del miedo?
La fe y la dependencia de un Poder Superior juegan un papel fundamental y transformador en la liberación del miedo personal en el contexto de Alcohólicos Anónimos (A.A.).
El miedo es una manifestación central de la aflicción y el egoísmo que experimenta el alcohólico. Puede sentirse como "temblores en el corazón". El "temor egocéntrico" es identificado como el "principal activador de los defectos" de carácter, atormentando al individuo junto con la vana ilusión, el egoísmo y la autoconmiseración. El miedo es una "hebra maligna y corrosiva" que se entrecruza en casi todos los aspectos de la vida, causando desgracias y que, a veces, se compara con el robo por el daño que puede causar. Los recién llegados a A.A. a menudo llegan con inquietud y preguntas relacionadas con sus temores.
La liberación de este miedo se logra a través de los siguientes principios clave:
Entrega a un Poder Superior: Un elemento central es la entrega del miedo a un poder mayor. Al hacerlo, se puede "volver a respirar sin tanto dolor" y sentir la vida "con todo su error". La fe en que un Poder Superior "podría devolvernos el sano juicio" es esencial para la recuperación. Esto implica dejar de "jugar a ser Dios" y decidir que Dios será el "Director" de la vida. Al sincerarse y abandonarse completamente a este Poder, se experimenta un efecto "a veces muy grande".
Confianza y Relación con Dios: La recuperación implica basarse y confiar en un "Dios Infinito" en lugar de en los "egos limitados". Al obrar según la voluntad de este Poder y confiar humildemente en Él, se obtiene la capacidad de "enfrentamos con serenidad ante las calamidades". Esta dependencia no es un signo de debilidad, sino "la senda de la fortaleza". La "fe perdida se vuelve a encontrar en A.A.".
Desprendimiento del "yo" y el Egoísmo: El egoísmo y la concentración en uno mismo son vistos como la raíz de las dificultades, y Dios hace posible liberarse completamente del "yo". El Séptimo Paso, en el que humildemente se pide ser liberado de los defectos, representa un "cambio de actitud que nos permite salir de nosotros mismos y acercarnos a Dios". La práctica de la "humildad auténtica" y el anonimato recuerdan la importancia de "anteponer los principios a las personalidades" y renunciar a la glorificación personal, lo que sirve como protección contra la sed de poder y prestigio.
Oración y Meditación: El Undécimo Paso enfatiza la búsqueda, a través de la oración y la meditación, de "mejorar nuestro contacto consciente con Dios" y pedirle "fortaleza para cumplir Su voluntad". La oración y la meditación son los "principales conductos hacia el Poder Superior" y el "primer resultado es el equilibrio emocional" y la pérdida del temor "al hoy, al mañana o al futuro". Los "resultados concretos de la oración son incuestionables". Cuando el miedo es entregado, se vuelve a orar.
Transformación Espiritual: La dependencia de Dios es "necesaria para la recuperación de los alcohólicos". La Comunidad de A.A. en sí misma es un sustituto de un Poder Superior para algunos. Un "despertar o cambio espiritual es la clave de la recuperación en A.A.". El programa de A.A., aunque no es una sociedad religiosa, se basa en "principios espirituales" y no exige ninguna creencia religiosa específica para ser miembro, solo el deseo de dejar de beber. El apoyo y el amor de un alcohólico a otro son fundamentales para la recuperación.
En esencia, la fe en un Poder Superior, tal como cada quien lo concibe, proporciona una guía interna y una fuente de fortaleza que permite al individuo liberarse del temor y de las compulsiones que lo ataban a la bebida, conduciéndolo a una vida de serenidad y cordura.
¿Qué es el apadrinamiento?
El apadrinamiento es un concepto fundamental y esencial en Alcohólicos Anónimos (A.A.), vital para la recuperación individual y la unidad de la Comunidad.
¿Qué es el Apadrinamiento? En esencia, el apadrinamiento consiste en que un alcohólico que ha logrado progresos en el programa de recuperación comparte su experiencia de forma continua y personal con otro alcohólico que se esfuerza por alcanzar o mantener la sobriedad a través de A.A.. No es un sistema formal de membresía donde una persona "responde" por otra; en A.A., cualquier persona que desee dejar de beber puede unirse.
Orígenes del Apadrinamiento en A.A. El apadrinamiento es tan antiguo como la propia Comunidad de A.A.. Alcohólicos Anónimos comenzó en 1935 con la reunión entre Bill W. y el Dr. Bob S., ambos alcohólicos desahuciados. Bill W., sobrio por pocos meses, tuvo un fuerte impulso de beber y se dio cuenta de que necesitaba a otro alcohólico con quien hablar, tanto como el otro lo necesitaba a él. Este encuentro entre Bill y el Dr. Bob generó la fundación de A.A.. Aunque la palabra "padrino" no se usaba entonces, Bill llevó el mensaje al Dr. Bob, quien, a su vez, protegió su propia sobriedad apadrinando a otros alcohólicos. Ambos cofundadores descubrieron que al compartir, sus propias vidas sobrias se enriquecían inmensamente.
Papel del Apadrinamiento para el Principiante (Apadrinado) El apadrinamiento es de gran ayuda para los recién llegados, quienes a menudo se sienten desorientados, inquietos y mal. Asegura que hay al menos una persona que comprende perfectamente su situación y que se preocupa, a quien pueden recurrir sin vergüenza ante preguntas o problemas relacionados con el alcoholismo. Ofrece un apoyo íntimo y constante mientras el principiante aprende a vivir en sobriedad.
El padrino ayuda al apadrinado de varias maneras:
Guía y ejemplo: Muestra con su conducta y su historia de bebedor lo que el programa de A.A. ha significado para él.
Acceso a la comunidad: Presenta al principiante a otros miembros y facilita que conozca diferentes puntos de vista del programa.
Educación sobre el programa: Analiza el sentido de los Doce Pasos y las Tradiciones, inculcando su importancia y sugiriendo literatura de A.A. como el Libro Grande y Doce Pasos y Doce Tradiciones.
Apoyo continuo: Está disponible para el principiante cuando surgen problemas especiales. Si el padrino no está disponible, el principiante puede recurrir a otros miembros, reuniones o literatura de A.A..
Desarrollo personal: Anima al principiante a participar en las actividades del grupo y en el trabajo con otros alcohólicos. Ayuda a aplicar los principios de A.A. en la vida diaria.
No es necesario que el principiante esté de acuerdo con todo lo que dice el padrino; la relación debe permitir una conversación franca. La experiencia de A.A. sugiere que los hombres apadrinen a hombres y las mujeres a mujeres para mantener el enfoque en el programa. El padrino no impone ideas, no ofrece servicios profesionales (médicos, legales, psicológicos) ni presta dinero. Tampoco intercede con empleadores, ya que el alcoholismo es un problema personal que el individuo debe afrontar. Si el apadrinado rechaza el "aspecto espiritual", el padrino puede aclarar que A.A. es espiritual, no religioso, y que el Poder Superior puede ser concebido libremente.
Papel del Apadrinamiento para el Padrino El apadrinamiento no solo ayuda al recién llegado, sino que fortalece la sobriedad del miembro más antiguo. Al ayudar a otros, los alcohólicos se ayudan a sí mismos. Ofrece la satisfacción de asumir la responsabilidad por otra persona y satisface la necesidad de ayudar a otros a superar dificultades.
Para ser padrino, un miembro debe haber practicado los Doce Pasos como forma de lograr la sobriedad y tener una buena comprensión del programa. La duración de la sobriedad es un factor, pero no el único; la comprensión, paciencia y disposición para dedicar tiempo también son importantes. El padrino de servicio, por su parte, debe tener un conocimiento sólido de la historia y la estructura de A.A..
Papel en la Liberación del Miedo El apadrinamiento juega un papel crucial en la liberación del miedo personal, ya que la presencia de un padrino brinda la seguridad de que no se está solo y que hay alguien que comprende y se preocupa. La entrega del miedo a un Poder Superior, que es central para la recuperación, a menudo se facilita a través de la guía y el apoyo del padrino en la práctica de los Doce Pasos, especialmente el Segundo y Tercer Paso. Al ayudar al principiante a enfrentar la vida sin alcohol y a aplicar los principios espirituales, el padrino contribuye a disipar el "temor al hoy, al mañana o al futuro" que atormenta a muchos alcohólicos. La comunidad de A.A. misma, a través del apadrinamiento, proporciona un entorno de apoyo donde la "fe perdida se vuelve a encontrar"
¿Quién puede ser padrino?
En Alcohólicos Anónimos (A.A.), cualquier miembro que ha logrado progresos en el programa de recuperación y tiene una buena comprensión de este puede ser padrino. No existe una "clase o casta superior de padrinos".
Para ser un padrino eficaz, se sugieren las siguientes cualidades y experiencias:
Progreso en el programa de A.A. Un padrino es un alcohólico que ha hecho algunos progresos en el programa de recuperación y comparte esta experiencia de forma continua y personal con otro alcohólico que busca o mantiene la sobriedad. Los miembros que han practicado los Doce Pasos de A.A. como forma de lograr la sobriedad son quienes suelen estar en la mejor situación para compartir su experiencia, fortaleza y esperanza.
Tiempo de sobriedad y comprensión del programa: Los padrinos que han tenido más éxito son aquellos que han sido miembros durante un tiempo lo suficientemente largo para tener una buena comprensión del programa de A.A. resumido en los Doce Pasos. Generalmente, un miembro sobrio por un año por lo menos y que parece disfrutar de la sobriedad es una buena elección. Sin embargo, la duración de la sobriedad es un factor, pero no el único; la comprensión, la paciencia y la disposición de dedicar tiempo y esfuerzos a los nuevos miembros son igual de importantes.
Disposición para compartir: Los alcohólicos recuperados en A.A. quieren compartir lo que han aprendido con otros alcohólicos. El padrino debe estar a disposición del principiante cuando este tenga problemas especiales.
Guía y ejemplo: El padrino muestra con su conducta actual y su historia de bebedor lo que el programa de A.A. ha significado para él. Dirige por el ejemplo y comunica el placer de participar en los trabajos de Alcohólicos Anónimos, recalcando la naturaleza espiritual del trabajo de servicio y la utilidad de la fe.
Conocimiento de la literatura y estructura de A.A.: Un padrino de servicio, por ejemplo, debe tener conocimientos sólidos de la historia de A.A. y amplia experiencia en la estructura de servicio. Anima al principiante a conocer las publicaciones de A.A., como el Libro Grande y Doce Pasos y Doce Tradiciones.
Características personales: Debe ser capaz de comprender, tener paciencia y estar dispuesto a dedicar su tiempo y esfuerzos. Debe estar dispuesto a decir "no sé" cuando no tenga la respuesta y ayudar al principiante a buscar una buena fuente de información.
No imponer ideas ni servicios profesionales: Un padrino nunca intenta imponer sus propias ideas al principiante. No ofrece servicios profesionales como los de consejeros, abogados, médicos o trabajadores sociales, aunque puede ayudar al principiante a obtener ayuda profesional si la necesita y A.A. no la proporciona.
Mantener el anonimato y no "profesionalizar" A.A.: Como miembro de A.A., un padrino nunca recibe ningún pago por llevar el mensaje de esperanza y recuperación a otro alcohólico. Es importante disipar el malentendido de que existe un "profesional de A.A.", ya que el trabajo con los demás en A.A. es absolutamente gratuito. La Undécima Tradición pide a los miembros que mantengan su anonimato a nivel público ("prensa, radio y cine") para proteger a la Comunidad del culto a la personalidad.
Restricciones o consideraciones:
Mismo sexo: La experiencia de A.A. sugiere que es mejor si los hombres apadrinan a los hombres y las mujeres a las mujeres. Esta costumbre ayuda a los miembros a mantenerse enfocados en el programa de A.A..
No ser demasiado protector ni casual: Un padrino no debe ser demasiado protector, ya que el principiante debe aprender a volar con sus propias alas. Tampoco debe ser demasiado casual, pues un principiante tímido podría sentirse desinteresado por el grupo.
No es un medio para lucro personal: Si bien se pueden emplear a miembros de A.A. para funciones administrativas o de apoyo (como secretarios, porteros o cocineros), nunca se paga por la labor habitual de Paso Doce.
Ser padrino no solo ayuda al recién llegado, sino que fortalece la sobriedad del miembro más antiguo. Al compartir la sobriedad, se facilita la propia vida sin alcohol y se obtiene la satisfacción de ayudar a otros.
¿Cuándo puede apadrinar un miembro?
En Alcohólicos Anónimos (A.A.), cualquier miembro que ha logrado progresos en el programa de recuperación y tiene una buena comprensión de este puede ser padrino. No existe una "clase o casta superior de padrinos".
Para ser un padrino eficaz, la literatura de A.A. sugiere lo siguiente:
Progreso en el programa: Un padrino es un alcohólico que ha hecho algunos progresos en el programa de recuperación y comparte esta experiencia de forma continua y personal con otro alcohólico que busca o mantiene la sobriedad a través de A.A.. Los miembros que han practicado los Doce Pasos de A.A. como forma de lograr la sobriedad suelen estar en la mejor situación para compartir su experiencia, fortaleza y esperanza.
Tiempo de sobriedad y comprensión del programa:
Los padrinos más exitosos son aquellos que han sido miembros durante un tiempo lo suficientemente largo para tener una buena comprensión del programa de A.A. resumido en los Doce Pasos.
Se considera acertado que un padrino se haya mantenido sobrio por un año por lo menos y que parezca estar disfrutando de la sobriedad.
Aunque la duración de la sobriedad es un factor importante, no es el único; la capacidad de comprensión, la paciencia y la disposición de dedicar tiempo y esfuerzos a los nuevos miembros son igualmente importantes.
Disposición para compartir: Los alcohólicos recuperados en A.A. quieren compartir lo que han aprendido con otros alcohólicos. Un padrino debe estar a disposición del principiante cuando este tenga problemas especiales.
Guía y ejemplo: El padrino muestra con su conducta actual y con su historia de bebedor lo que el programa de A.A. ha significado para él.
Conocimiento de la literatura y los principios de A.A.:
Un padrino debe procurar que el principiante conozca las publicaciones de A.A., como el Libro Grande, Doce Pasos y Doce Tradiciones, y otros folletos apropiados.
Debe analizar el sentido de los Doce Pasos y las Tradiciones, inculcando su importancia.
Un padrino de servicio, en particular, debe tener conocimientos sólidos de la historia de A.A. y amplia experiencia en la estructura de servicio, familiarizándose con las Tradiciones, los Conceptos y las Garantías, y con el Manual de Servicio.
Orientación y flexibilidad: El padrino debe guiar al principiante, ayudarle a participar en las actividades del grupo, y animarle a trabajar con otros alcohólicos tan pronto como sea posible. El padrino veterano reconoce el valor de ser flexible y no contar con un solo método de apadrinamiento.
No imposición de ideas ni servicios profesionales: Un padrino nunca intenta imponer sus propias ideas al principiante. No ofrece servicios profesionales (médicos, legales, psicológicos), ni presta dinero, ni intercede ante un patrón, ya que A.A. no es una sociedad filantrópica ni una agencia de colocaciones.
Recomendación de mismo sexo: La experiencia de A.A. sugiere que es mejor si los hombres apadrinan a hombres y las mujeres a mujeres, para mantener el enfoque en el programa y evitar que las emociones desvíen del "objetivo primordial".
Buscar consejo de su propio padrino: Muchos miembros creen que es acertado pedir consejo a sus propios padrinos acerca de cuándo podrán estar preparados para asumir la responsabilidad de apadrinar a otro alcohólico.
En resumen, la base del apadrinamiento es dirigir por el ejemplo, y se fortalece la sobriedad del padrino al compartir su experiencia con otros.





Comentarios