Decisiones.
- Autoconocimiento Humano
- 2 sept 2025
- 13 Min. de lectura
Actualizado: 17 sept 2025

Talleres: Una Guía para la Toma de Decisiones
10 fuentes

Los documentos presentan una exploración multifacética de las decisiones humanas y el liderazgo efectivo, con un enfoque significativo en la prudencia. "El valor de la prudencia" de Antonio Núñez Martín utiliza las enseñanzas de Baltasar Gracián para ilustrar cómo el autoconocimiento, la gestión del tiempo, la sabiduría práctica y la humildad son cruciales para el éxito empresarial, complementado con ejemplos de líderes reconocidos. Por otro lado, "Nuestras pequeñas decisiones cotidianas" de Mario Águeda enfatiza que cada elección, por insignificante que parezca, impacta el crecimiento personal y la felicidad, abogando por la conciencia, la veracidad, la autorreflexión y la conexión con dinamismos internos para tomar decisiones acertadas. Finalmente, "Hacer Talleres - Una guía práctica para capacitadores" ofrece un manual exhaustivo para la capacitación de adultos, abordando la planificación, ejecución y evaluación de talleres, con énfasis en la comunicación efectiva, el manejo del tiempo y la participación activa de los asistentes.
Define "dilema ético" y explica su importancia en la vida.
Un dilema ético es una situación en la que existe un conflicto entre los diferentes valores de una persona y las opciones de actuación disponibles. En estas situaciones, se produce una pugna entre varios valores y creencias, donde no hay una solución que sea completamente buena ni otra que sea totalmente mala, ya que ambas opciones presentan repercusiones tanto positivas como negativas. La ética y la moral son constructos que regulan el comportamiento humano, dirigiendo lo que se considera aceptable y positivo a nivel individual (ética) y colectivo (moral). Los dilemas éticos surgen cuando los valores que nos rigen entran en conflicto y no sabemos qué hacer, ya que cualquier elección tiene consecuencias duales.
La importancia de los dilemas éticos en la vida se manifiesta en varios aspectos:
• Promueven la reflexión profunda Requieren una reflexión sobre las alternativas disponibles y el valor otorgado a los principios morales que nos guían.
• Fomentan la comprensión Permiten ver que las cosas no son "blancas o negras" y ayudan a entender a las personas que toman decisiones distintas a las propias.
• Herramienta educativa Son utilizados para educar en el uso y gestión de emociones y valores, para concienciar sobre ciertos aspectos y para generar debate e intercambio de puntos de vista. También se emplean en el ámbito laboral, especialmente en la selección de personal.
• Aplicabilidad en la vida real Aunque algunos dilemas pueden parecer hipotéticos, en el día a día a menudo nos enfrentamos a decisiones difíciles con consecuencias negativas, independientemente de la elección. Esto puede ocurrir en situaciones personales, sociales o profesionales, como observar un acto poco ético, presenciar acoso, decidir si ayudar a un indigente, o en decisiones médicas y legales.
• Desarrollo del pensamiento crítico Enfrentarse a dilemas éticos es fundamental para el desarrollo del pensamiento crítico, ya que obliga a evaluar consecuencias, sopesar valores y priorizar principios. Esta capacidad es clave para afrontar problemas complejos de manera informada y consciente.
• Autoconocimiento Sirven como una herramienta de autoconocimiento, ya que al elegir entre opciones, las personas se ven obligadas a identificar qué valores son realmente importantes para ellas y por qué. Esto ayuda a clarificar creencias y principios personales, construyendo un marco ético coherente.
• Herramienta pedagógica profesional Son esenciales en campos como la medicina, psicología, derecho y administración, donde las decisiones tienen grandes repercusiones éticas. Permiten desarrollar códigos deontológicos y entrenar a futuros profesionales para anticipar situaciones conflictivas.
• Fomento de la responsabilidad moral Impulsan un sentido de responsabilidad moral al hacer conscientes a las personas de que sus acciones tienen consecuencias que afectan no solo su vida, sino también la de quienes les rodean, promoviendo un comportamiento ético y responsable.
En resumen, los dilemas éticos ponen a prueba nuestras convicciones y creencias, invitándonos a reflexionar sobre nuestras motivaciones y nuestra interacción con el mundo. Son un elemento intrínseco de nuestro día a día, no algo abstracto.
¿Cómo se clasifican las decisiones?
Las decisiones se pueden clasificar según varios criterios, incluyendo su frecuencia, el contexto en el que se presentan, el estilo de la persona que las toma, y el nivel jerárquico en un entorno organizacional.
A continuación, se presenta una clasificación detallada de las decisiones:
• Por frecuencia y estructura de resolución:

◦ Decisiones programadas (o estructuradas): Son aquellas que se toman frecuentemente, de manera repetitiva y rutinaria. Para estas, ya existe un método de solución bien establecido y conocido. Se rigen por políticas, procedimientos o reglas (escritas o no escritas) que facilitan la toma de decisión al limitar o excluir otras opciones. Su propósito es ahorrar tiempo y permitir dedicar atención a actividades más importantes.
◦ Decisiones no programadas (o no estructuradas): Se toman ante problemas o situaciones que se presentan con poca frecuencia o son excepcionales. Requieren un modelo o proceso específico de solución, ya que no están cubiertas por políticas o reglas preexistentes. Los problemas más importantes que enfrentan los gerentes, por ejemplo, suelen requerir decisiones no programadas.
• Dilemas éticos: Un dilema ético es una situación en la que hay un conflicto entre los diferentes valores de una persona y las opciones de actuación disponibles, sin una solución que sea completamente buena o mala, ya que ambas presentan repercusiones tanto positivas como negativas. Se clasifican en:
◦ Dilema hipotético: Plantea situaciones poco probables en la vida real.
◦ Dilema real: Se refiere a un suceso cercano a la persona, algo que ha vivido o puede ocurrir con facilidad.
◦ Dilema abierto o de solución: Presenta una situación y sus circunstancias, sin que el protagonista haya actuado, pidiendo escoger cómo proceder.
◦ Dilema cerrado o de análisis: La situación ya ha sido solucionada, y se pide valorar la actuación del protagonista.
◦ Dilemas completos: Se informa a la persona de las consecuencias de cada opción.
◦ Dilemas incompletos: No se explicitan las consecuencias, y el sujeto debe imaginar las ventajas y desventajas.
• Por ambiente o contexto de decisión: Se clasifican según el conocimiento y control que se tenga sobre las variables involucradas:
◦ Ambiente de certeza: Se tiene conocimiento total del problema, con información exacta y confiable sobre el resultado de cada alternativa. La decisión se enfoca en la opción que genere el mayor beneficio.
◦ Ambiente de riesgo: Se tiene información completa del problema y posibles soluciones, pero no hay certeza sobre el resultado de una alternativa, aunque se puede prever la probabilidad de los resultados.
◦ Ambiente de incertidumbre: Se posee información deficiente, no se tiene control sobre la situación, y no se pueden asignar probabilidades a los resultados. Puede ser:
▪ Estructurada: Se sabe qué puede ocurrir entre varias posibilidades, pero no se sabe qué opción específica sucederá.
▪ No estructurada: Se desconoce totalmente qué puede ocurrir o las probabilidades de las soluciones.
• Por estilo de toma de decisiones (a nivel individual): Las personas difieren en su forma de pensar y su tolerancia a la ambigüedad, lo que define cuatro estilos:
◦ Estilo directivo: Baja tolerancia a la ambigüedad y pensamiento racional. Permite decisiones rápidas a corto plazo con información mínima y pocas alternativas.
◦ Estilo analítico: Mayor tolerancia a la ambigüedad y pensamiento racional. Requiere más información y considera más alternativas, adaptándose a situaciones únicas.
◦ Estilo conceptual: Gran tolerancia a la ambigüedad y pensamiento intuitivo. Amplia capacidad para procesar información, elevada capacidad analítica, y busca soluciones creativas a largo plazo.
◦ Estilo conductual: Pensamiento intuitivo y baja tolerancia a la ambigüedad. Trabaja bien con otros, es abierto a sugerencias y se preocupa por los compañeros de trabajo, valorando la aceptación de los demás.
• Por nivel jerárquico en el contexto empresarial:
◦ Nivel estratégico (Alta dirección): Relacionado con la planificación global de la empresa, donde las decisiones no programadas adquieren mayor importancia.
◦ Nivel táctico: Involucra la planificación de los subsistemas empresariales.
◦ Nivel operativo: Corresponde al desarrollo de las operaciones cotidianas (diarias/rutinarias), donde las decisiones son más estructuradas o programadas.
• Por su impacto:
◦ Pequeñas decisiones: Las que tomamos a diario (ej. qué ropa usar, qué comer) y que, aunque parezcan insignificantes, tienen un impacto en nuestro crecimiento y felicidad.

◦ Grandes decisiones: Aquellas con mayores consecuencias que las pequeñas decisiones y que son determinantes para el éxito o el fracaso.
Aprender a tomar decisiones es fundamental para el crecimiento personal y profesional, implicando reflexión, autoconocimiento y la capacidad de aprender tanto de los aciertos como de los errores.
Define "dilema ético" y explica su importancia en la vida.
Un dilema ético es una situación en la que se presenta un conflicto entre los diferentes valores de una persona y las opciones de actuación disponibles. En estas circunstancias, surge una pugna entre diversos valores y creencias, donde no existe una solución que sea totalmente buena ni otra que sea completamente mala, ya que ambas alternativas conllevan repercusiones tanto positivas como negativas al mismo tiempo. La ética y la moral son constructos fundamentales que regulan el comportamiento humano, orientándolo hacia lo que se considera aceptable y positivo tanto a nivel individual (ética) como colectivo (moral). Un dilema ético aparece cuando los valores que nos rigen entran en conflicto, dejándonos sin saber qué hacer, pues cualquier elección tendrá consecuencias duales.
La importancia de los dilemas éticos en la vida se manifiesta en varios aspectos cruciales:
• Fomentan la reflexión profunda Requieren una reflexión más o menos profunda sobre las alternativas disponibles y el valor otorgado a los principios morales que nos guían. Estos dilemas ponen a prueba nuestras convicciones y creencias, obligándonos a reflexionar sobre nuestras motivaciones y cómo interactuamos con el mundo.
• Promueven la comprensión de la complejidad y de otros puntos de vista Permiten ver que las cosas no son "blancas o negras" y ayudan a entender a las personas que toman decisiones distintas a las propias.
• Sirven como herramienta educativa Son frecuentemente empleados para educar en el uso y gestión de emociones y valores, para concienciar sobre ciertos aspectos o para generar debate e intercambio de puntos de vista entre personas. También se utilizan en el ámbito laboral, especialmente en la selección de personal. En campos profesionales como la medicina, la psicología, el derecho y la administración, donde las decisiones tienen grandes repercusiones éticas, los dilemas éticos son una herramienta pedagógica esencial. Ayudan a desarrollar códigos deontológicos y a entrenar a futuros profesionales para anticipar situaciones conflictivas.
• Reflejan situaciones de la vida real Aunque algunos dilemas pueden parecer hipotéticos, en el día a día podemos encontrarnos con decisiones difíciles que conllevan consecuencias o implicaciones negativas, sin importar la elección que se tome. Esto puede ocurrir en situaciones personales, sociales o profesionales, como observar un acto poco ético, presenciar acoso, decidir si ayudar a un indigente, o en decisiones médicas y legales. No se trata de algo abstracto, sino que forman parte de nuestro día a día.
• Desarrollan el pensamiento crítico Enfrentarse a dilemas éticos es uno de los principales beneficios para el desarrollo del pensamiento crítico. Al analizar un dilema, las personas deben evaluar las consecuencias de sus decisiones, sopesar distintos valores y reflexionar sobre qué principios son prioritarios en cada situación. Esta capacidad de análisis es fundamental para afrontar problemas complejos de manera informada y consciente.
• Fomentan el autoconocimiento Al tener que decidir entre diferentes opciones, los dilemas éticos actúan como una herramienta de autoconocimiento. Las personas se ven obligadas a identificar qué valores son realmente importantes para ellas y por qué, lo que ayuda a clarificar las propias creencias y a construir un marco ético coherente.
• Impulsan la responsabilidad moral Los dilemas éticos fomentan un sentido de responsabilidad moral en la toma de decisiones. Al enfrentarse a elecciones difíciles, las personas aprenden que sus acciones tienen consecuencias que afectan no solo su vida, sino también la de quienes les rodean. Esta conciencia de las implicaciones morales promueve un comportamiento ético y responsable.
¿Cómo se previene la indecisión?
La indecisión se define como la falta de determinación ante una situación, una inseguridad o la incapacidad de elegir entre dos o más opciones. Puede originarse por una falta de confianza en las propias habilidades, un miedo al camino incorrecto, la aversión al compromiso, el perfeccionismo, el temor obsesivo a equivocarse, o la sensación de ser dominado por otros. También puede ser exacerbada por el estado de ánimo (tristeza, ansiedad, euforia), el estrés ante la importancia de la situación, el miedo al cambio, tener múltiples opciones que llevan al egoísmo, o una baja autoestima.
Para prevenir la indecisión, es fundamental abordar tanto los aspectos internos (autoconocimiento, gestión emocional) como los externos (análisis del problema, planificación). Aquí se presentan diversas estrategias:
• Desarrollar el Autoconocimiento y la Reflexión Personal:
◦ Ser consciente de la posibilidad de elegir en el día a día, en lugar de actuar por rutina o superficialidad.
◦ Ser veraz y honesto consigo mismo, reconociendo los propios sentimientos y no buscando respuestas en otros o en las circunstancias.
◦ Aprender a cuestionarse lúcida y sanamente para desvelar la verdad que se busca al decidir, y también permitirse ser cuestionado por otros.
◦ Conectar con los dinamismos interiores que impulsan a mejorar la calidad de vida.
◦ Tomar consciencia de la parte del cerebro que impulsa la decisión (impulsivo, emocional o racional) para evaluar si la elección es útil según el objetivo deseado. Es útil analizar cuándo y cómo actúa cada una de estas partes y si se desea potenciar alguna en particular.

◦ Identificar las propias motivaciones para lograr lo que se desea, lo que brinda libertad y abre posibilidades creativas.
• Mejorar el Proceso de Toma de Decisiones:
◦ Reconocer y analizar el problema cuidadosamente para encontrar su causa.
◦ Considerar metas y valores personales que influyen en las elecciones.
◦ Buscar tantas alternativas prácticas como sea posible, y no solo las obvias o habituales.
◦ Analizar los recursos necesarios (tiempo, dinero, destrezas, energía) para cada alternativa.
◦ Priorizar las tareas y decisiones.
◦ Anticiparse a la propia impulsividad y hacer planes para prevenir eventualidades.
◦ Aprender de los aciertos y errores, reconociendo que no se es infalible y utilizando la experiencia para crecer.
◦ Enfocarse en los fallos del proceso de decisión en lugar de solo en si la decisión fue buena o mala, especialmente en el entrenamiento para la toma de decisiones.
◦ Tomar distancia de la situación para tener una perspectiva más clara.
• Gestionar el Estado Emocional y Mental:
◦ No tomar decisiones importantes cuando se está cansado, estresado o sensible, ya que los impulsos y los sentimientos pueden interponerse al cerebro racional.
◦ Buscar momentos de tranquilidad para elegir con mayor acierto, ya que la tristeza, ansiedad, miedo o euforia pueden alterar la percepción de la realidad.
◦ Evitar involucrarse de manera personal en la situación y tratar de adoptar una postura imparcial o neutral.
• Mejorar la Búsqueda y Evaluación de Información:
◦ Obtener información rica, variada y relevante de diversas fuentes (verbales, estadísticas, datos) antes de tomar una decisión.
◦ Prever un tiempo de amortiguación para sucesos imprevistos.
◦ Evitar la sobrecarga de información y concentrarse solo en lo importante, ya que decidir es un proceso que agota.
• Fomentar la Confianza y la Responsabilidad:
◦ Perder el miedo a errar para poder elegir sin temores.
◦ Aceptar la responsabilidad de las decisiones tomadas y sus consecuencias.
◦ No asumir los problemas como asuntos personales en situaciones de conflicto, recordando que compiten las ideas, no las personas.
En resumen, la prevención de la indecisión implica un esfuerzo consciente por el autoconocimiento, un análisis estructurado y racional de los problemas y sus alternativas, la gestión adecuada del propio estado emocional y mental, y la aceptación de la responsabilidad y el aprendizaje continuo.
¿Qué es un sesgo cognitivo?
Un sesgo cognitivo se refiere a fenómenos psicológicos, normalmente involuntarios, que dificultan el procesamiento de la información y pueden acarrear equivocaciones de distinto grado en la toma de decisiones. Estos patrones de pensamiento tienen la capacidad de conducir a errores sistemáticos.
Los fuentes describen varios tipos de sesgos cognitivos:
• Sesgo de confirmación: Es la tendencia a interpretar la información nueva tomando como referencia las creencias o convicciones que ya se poseen. Esto lleva a rechazar los datos y hechos que no concuerdan con decisiones u opiniones previas.
• Sesgo de autoridad: Consiste en la propensión a ver los consejos de los expertos como si fueran verdades indiscutibles. También ocurre cuando se obedece a la autoridad, incluso en situaciones que carecen de sentido moral o racional.
• Pensamiento de grupo: Este sesgo surge cuando un grupo de personas toma una decisión por consenso, pero algunos miembros no están de acuerdo y evitan expresar sus objeciones. Las razones para no expresar las discrepancias suelen estar en el miedo a la autoridad, a la crítica, al rechazo social o a equivocarse.
• Adaptación hedonista: Después de experimentar cambios importantes (tanto positivos como negativos) en la vida, el nivel de bienestar de las personas tiende a estabilizarse. Debido a esto, a menudo se toman decisiones erróneas a causa de un estado emocional transitorio que impide ponderar adecuadamente las alternativas.
• Efecto halo: Aparece cuando una persona se deja deslumbrar por un hecho particular que la lleva a deducir características de otros hechos no relacionados. Por ejemplo, la belleza de una persona puede llevar a pensar que también es inteligente, aunque no haya correlación. Este sesgo es utilizado en marketing para influir en los consumidores, dificultando la toma de decisiones racionales.
• Disonancia cognitiva: Ocurre cuando lo que una persona se propone y la decisión que toma no coinciden, a menudo por un autoengaño o incoherencia. Por ejemplo, alguien que se equivoca al comprar un producto pero habla bien de él a sus amigos por miedo a reconocer su error. Mantener pensamientos en conflicto puede mermar la capacidad de tomar decisiones adecuadas.
Comprender estos sesgos es crucial en el proceso de toma de decisiones, ya que esta utiliza la información como materia prima, y los sistemas de soporte a decisiones están diseñados precisamente para ayudar en este proceso.
¿Cuáles son los tipos de memoria?
Según los recursos proporcionados, la memoria, que es la capacidad mental para registrar, conservar y evocar experiencias, se puede clasificar en varias categorías:
1. Memoria de fijación: En el proceso biológico del aprendizaje, cuando se percibe información nueva, esta se acumula primero durante unos pocos minutos en forma de vibraciones eléctricas en esta memoria.
2. Memoria de corto plazo: Desde la memoria de fijación, la información pasa, a través de una selección muy subjetiva por un filtro, a la memoria de corto plazo. Con esta, somos capaces de retener y acumular información por un periodo de aproximadamente 45 minutos. Después de este tiempo, la memoria corta se agota y necesita un descanso de unos 10 minutos para asimilar más información. Esta memoria recibe datos sensoriales y puede retenerlos e interpretarlos o descartarlos.
3. Memoria de largo plazo: Los datos pasan de la memoria de corto plazo a la de largo plazo a través de otro filtro que transforma la información mediante una reacción química en proteínas, almacenándola de esta forma. Es la memoria que permite almacenar y recuperar los recuerdos. La información que logra pasar a la memoria de largo plazo es generalmente aquella de interés personal o emocional, relacionada con los propios conocimientos y experiencia, o con un significado particular, que se ha recibido en una situación especial o que ha sido repetida varias veces. La memoria de largo plazo, a su vez, tiene tres formas básicas:
◦ Memoria procedural: Implica habilidades aprendidas con la práctica, como montar en bicicleta.
◦ Memoria semántica: Se relaciona con las palabras, el lenguaje, los hechos y sus significados.
◦ Memoria episódica: Registra hechos y experiencias concretas, como unas vacaciones (recuerdos).
Además de estas clasificaciones, existe la memoria sensorial, que retiene los estímulos de, por ejemplo, imágenes o sonidos durante unos segundos. La consolidación es el proceso por el cual la información pasa de la memoria corta a la de largo plazo a través del hipocampo (lóbulo temporal).
¿Qué son dilemas completos?
Los dilemas completos son aquellos en los que se informa a la persona a quien se le plantean de las consecuencias de cada una de las opciones que se pueden tomar.




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