LA NETA DEL ALCOHOLY ALGO MÁS..
- Autoconocimiento
- 15 ago 2023
- 4 Min. de lectura

Objetivo principal
Es una guía preventiva dirigida a adolescentes, diseñada para:
Informar sobre los efectos reales del alcohol.
Desmitificar creencias populares.
Identificar factores de riesgo.
Desarrollar habilidades para decir “no”.
Prevenir consumo nocivo, abuso y adicción.
¿Qué es el alcohol?
Es una droga depresora del sistema nervioso central.
Aunque es legal para mayores de 18 años, no es inocua.
Afecta el cerebro, el cuerpo, la conducta y la vida social.
Se clasifica en:
Fermentados (vino, cerveza – 12–14%)
Destilados (vodka, tequila, ron – hasta 45%)
¿Qué pasa en el cuerpo?
Proceso:
Se absorbe en estómago e intestino.
Pasa a sangre.
El hígado lo metaboliza.
Se elimina por orina y otros fluidos.
En adolescentes:
El hígado no está completamente desarrollado.
El alcohol permanece más tiempo en sangre.
Mayor riesgo de intoxicación.
Uso, abuso y adicción
La guía distingue tres niveles:
Nivel | Características |
Uso | Consumo ocasional |
Uso nocivo | Consecuencias sociales y de salud |
Abuso | Daños físicos y conductuales recurrentes |
Adicción | Dependencia física y psicológica |
🔁 Se explica la tolerancia: cada vez se necesita más para sentir lo mismo.
⚠️ Síndrome de abstinencia:
Temblores
Ansiedad
Náuseas
Alucinaciones
Riesgo de muerte
Trago estándar
Introduce el concepto de: 13 gramos de alcohol puro por bebida estándar
Sirve para medir consumo y prevenir excesos.
Consecuencias
A corto plazo
Náuseas
Pérdida de memoria
Accidentes
Relaciones sexuales sin protección
Violencia
A largo plazo
Cirrosis
Hepatitis alcohólica
Cáncer
Depresión
Problemas sexuales
Daño cardiovascular
El documento señala que:
4 de cada 10 casos de cirrosis en México se relacionan con alcohol.
Mujer y alcohol
Las mujeres:
Metabolizan más lento el alcohol.
Tienen menor cantidad de enzima ADH.
Presentan daños hepáticos más tempranos.
Riesgo de síndrome alcohólico fetal en embarazo.
Mitos y realidades
Desmonta creencias como:
“Si bebo sólo fines de semana no pasa nada.”
“El café baja la borrachera.”
“La cerveza no hace daño.”
“Yo controlo.”
INFORMACIÓN ADICIONAL (Investigación Global)
Basado en datos recientes de la Organización Mundial de la Salud:
Datos globales relevantes
El alcohol causa más de 3 millones de muertes al año en el mundo.
Es responsable de más de 200 enfermedades.
Es el principal factor de muerte en jóvenes entre 15 y 29 años por:
Accidentes
Violencia
Suicidio
Neurociencia actual
Estudios de neuroimagen muestran que:
El consumo temprano reduce volumen en corteza prefrontal.
Aumenta impulsividad.
Incrementa probabilidad de consumo de otras drogas.
Se altera la dopamina, reforzando conductas adictivas.
Cuanto antes se empieza, mayor probabilidad de dependencia en adultez.
Alcohol y accidentes
En América Latina:
Entre 20% y 50% de accidentes viales fatales involucran alcohol.
La capacidad de reacción disminuye desde la segunda bebida.
Alcohol y cáncer
La OMS clasifica al alcohol como: Carcinógeno Grupo 1 (mismo grupo que el tabaco).
Asociado a:
Cáncer de hígado
Mama
Esófago
Colon
No existe consumo “completamente seguro”.
Conclusión Integral
La guía cumple bien su objetivo pedagógico y preventivo. Está basada en evidencia científica y alineada con lineamientos internacionales.
El mensaje central es contundente:
En la adolescencia, cualquier consumo es nocivo.
Y la evidencia global respalda esa afirmación.
La neta del alcohol… dicha sin anestesia
Te voy a hablar claro.
Dices que tomas para relajarte.
Pero dime algo: ¿Desde cuándo necesitas una sustancia para soportar tu propia vida?
El alcohol no entra primero por la boca.Entra por la herida.Entra por la inseguridad.Entra por la presión de grupo.Entra por el vacío que no sabes nombrar.
Y luego dices: “Yo controlo.”
¿De verdad?
Una pregunta incómoda
Si mañana te dijeran:“Ya no puedes volver a beber en tu vida”…¿Te daría igual?
Si la respuesta es no, entonces no es tan inocente como crees.
Lo que nadie te dice
El alcohol no te hace más valiente. Te desinhibe lo suficiente para que hagas lo que sobrio no te atreves. Y luego te deja solo con las consecuencias.
No fortalece tu identidad. La debilita.
No resuelve tu tristeza. La pospone… con intereses.
Una parábola breve
Un joven llevaba una mochila con piedras. Cada vez que bebía, sacaba una piedra y decía: “Ya no pesa tanto.”
Pero al amanecer, las piedras regresaban…y además se añadía una más: culpa.
¿Sabes cuál es el verdadero peso? No es la resaca. Es la incongruencia.
El cerebro no es un juguete
La ciencia es clara:
El alcohol deprime el sistema nervioso.
Afecta la corteza prefrontal.
Reduce tu capacidad de juicio.
Daña la memoria.
Altera la dopamina.
Y si empiezas joven, el riesgo de dependencia se multiplica.
No es moralismo. Es neurobiología.
Tu cerebro aún está construyendo su arquitectura. Y tú le estás metiendo humedad en los cimientos.
Ahora hablemos sin rodeos
No tomas por sabor. Tomas por pertenecer. Por no quedarte fuera. Por no parecer raro.
Pero dime algo…
¿Desde cuándo tu dignidad depende de un vaso?
La mentira cultural
Vivimos en una cultura que celebra la embriaguez y luego condena las consecuencias.
Se normaliza la borrachera. Se romantiza la “fiesta”. Pero nadie te muestra la sala de urgencias. Ni el hígado inflamado. Ni el accidente que pudo evitarse. Ni la decisión sexual que cambió una vida.
La OMS lo clasifica como carcinógeno. No hay consumo completamente seguro.
Pero lo seguimos defendiendo como si fuera un derecho sagrado.
Curioso, ¿no?
Jesús no te preguntaría cuánto tomas
Te preguntaría:
¿Qué estás intentando apagar?
Porque el problema nunca es la copa. Es el incendio interior.
Y Él no vino a quitarte la fiesta. Vino a devolverte la libertad.
El punto más duro
El alcohol no destruye vidas en un día. Las erosiona.
Un fin de semana. Luego otro. Luego una costumbre. Luego una necesidad.
La adicción no llega gritando. Llega negociando.
“Solo hoy. “Solo esta vez." Yo puedo dejarlo cuando quiera.”
Esa frase ha precedido a millones de historias rotas.
Pero aquí viene la parte que te incomoda más
No eres víctima de la botella. Eres responsable de tu decisión.
Y esa es la mejor noticia.
Porque si la decisión es tuya, también lo es el cambio.
Reflexión final
No necesitas anestesia para vivir. Necesitas carácter.
No necesitas pertenecer a una mesa. Necesitas pertenecer a tu propósito.
No necesitas evadir el dolor. Necesitas enfrentarlo.
Y si alguna vez sientes que el vacío es más fuerte que tú, no lo llenes con alcohol.
Llénalo con verdad. Con ayuda. Con humildad. Con comunidad sana.
Porque la verdadera fiesta…es poder mirarte al espejo sobrio y no tener que huir de quien eres.



















































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