El INCRÉDULO:
- Autoconocimiento
- 16 jun 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 22 jun 2025

El texto presenta el monólogo interior de un individuo al borde de la muerte en un hospital, quien reflexiona sobre su vida. Atormentado por el arrepentimiento, el alcoholismo y las relaciones fallidas, el protagonista lucha con la fe y la duda. A pesar de su escepticismo pasado, implora por redención y perdón, buscando luz en su oscuridad. Sus pensamientos, repetitivos y desesperados, giran en torno a la búsqueda de salvación y la esperanza de un nuevo comienzo, incluso en sus últimos momentos. En esencia, la narración explora el tormento existencial y la búsqueda de significado ante el final inminente.
La fuente explora varios temas principales relacionados con la experiencia humana y la fe, centrándose en el sufrimiento, la duda y la búsqueda de redención y esperanza.
A continuación, se detallan los temas principales:
Sobre la experiencia humana:
El dolor y el sufrimiento existencial: El narrador describe una experiencia de dolor físico y emocional profundo, sintiéndose "en una cama de hospital" con "temblores, sombras y un dolor que no me deja en paz". Hay una sensación de tiempo que se escapa y una verdad difícil de aceptar sobre su condición.
La pérdida y el arrepentimiento: Se lamenta la pérdida de seres queridos como "hijos, mi esposa, mi amante" y se identifica al alcohol como "verdugo" que le causó sufrimiento y lo llevó a un "abismo oscuro donde el alma se perdió". Esto resalta el tema del arrepentimiento por las decisiones pasadas y sus consecuencias devastadoras.
La lucha interna y la desesperación: El narrador se siente como un "náufrago sin rumbo" con "pensamientos que giran como un motor sin fin", atrapado dentro de sí mismo y preguntándose "¿Quién podrá salvarme si no puedo salir de mí?". Hay un sentimiento de inquietud y haber buscado respuestas solo para encontrar dolor.
La búsqueda de redención y autenticidad: A pesar de la desesperación, hay un anhelo de cambio y de ser genuino, expresado en la frase "No quiero ser un fariseo ni un hipócrita más. Solo busco un poco de luz en esta oscuridad".
Sobre la fe:
La duda y el escepticismo: El narrador se describe a sí mismo como "el inquiero, el que dudó hasta el final". Su grito inicial es "al cielo vacío", lo que sugiere una ausencia percibida de respuesta divina o una falta de fe en ese momento. Se ve a sí mismo como un "náufrago sin rumbo en mar de fe", indicando una crisis o incertidumbre espiritual.
La súplica y el anhelo de perdón: A pesar de la duda, el narrador llega a un punto de desesperación donde busca el perdón divino, arrodillándose "con lágrimas en mi piel" y clamando: "Sabrá perdón para mí" y "Oh Dios, habrá perdón para mí". Esta súplica surge de un profundo reconocimiento de sus errores y sufrimiento.
La búsqueda de guía y creencia: Reconoce la posibilidad de "algo más grande, algo que no puedo ver" y pide ser guiado y ayudado a creer. Esto muestra una apertura a la fe y un deseo de superar su escepticismo.
La esperanza como pilar de la fe: Hacia el final del relato, el narrador experimenta un momento de entendimiento y una renovación de la esperanza, afirmando que "la esperanza es lo último que se pierde". Esta realización lo impulsa a prometer un futuro diferente: "si hay nuevo amanecer, prometo caminar firme y nunca retroceder". Esto sugiere que la esperanza es un catalizador para la fe y un compromiso con un camino renovado.
El problema principal que aqueja al narrador es una profunda crisis existencial y espiritual, exacerbada por el arrepentimiento de sus acciones pasadas y sus devastadoras consecuencias. Esta crisis se manifiesta a través de varios síntomas y situaciones:
Dolor físico y sufrimiento existencial: El narrador se encuentra "en una cama de hospital" experimentando "temblores, sombras y un dolor que no me deja en paz". Siente que "el tiempo se me escapa sin parar" y que debe enfrentar una "verdad" sobre su condición.
Arrepentimiento y pérdida causada por el alcoholismo: Él identifica explícita mente al alcohol como su "verdugo" y la causa de que su "alma se perdió" en un "abismo oscuro". Este pasado llevó a la pérdida de sus seres queridos, mencionando a "Mis hijos, mi esposa, mi amante, todo lo que perdí". Hay un profundo lamento por haber "buscado respuestas y solo encontró dolor".
Lucha interna y desesperación mental: Se describe a sí mismo como un "náufrago sin rumbo en mar de fe" y expresa que sus "pensamientos giran como un motor sin fin". Siente una desesperante sensación de estar atrapado, preguntándose "¿Quién podrá salvarme si no puedo salir de mí?".
Crisis de fe y escepticismo: El narrador se define como "el inquiero, el que dudó hasta el final". Su grito es "al cielo vacío", lo que subraya su incertidumbre y falta de conexión espiritual, aunque al final busca una guía divina y la capacidad de creer.
En esencia, el narrador está lidiando con las secuelas físicas, emocionales y espirituales de una vida marcada por errores (principalmente el alcoholismo) que lo llevaron a la pérdida y al sufrimiento, sumergiéndolo en una profunda desesperación y duda sobre su capacidad de redención y fe.



















































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