top of page

Reflexión Diaria -02 de Abril

  • hace 2 días
  • 2 Min. de lectura

No se trata de lo que haces, sino de quién eres.



Un hombre caminaba con prisa, mirando constantemente su reloj.Tenía metas, compromisos, responsabilidades… todo perfectamente organizado.Pero su rostro estaba cansado… y su corazón, vacío.

En el camino, un anciano lo detuvo y le preguntó:“¿A dónde vas con tanta urgencia?”


El hombre respondió sin detenerse:“A cumplir con todo lo que tengo que hacer… no puedo perder el tiempo.”


Entonces el anciano dijo algo que lo incomodó:“Y dime… ¿cuándo fue la última vez que hiciste lo que tenías que ser?”

El hombre se detuvo.


Porque una cosa es hacer, y otra muy distinta es ser.


Hoy, la pregunta no es cuánto hiciste…La pregunta es:¿En quién te estás convirtiendo con todo lo que haces?

Puedes llenar tu agenda…y aun así vaciar tu alma.

Puedes cumplir con todos…y fallarte a ti mismo.

Puedes avanzar mucho…y estar completamente perdido.


Y entonces, como si la respuesta viniera desde dentro, se escucha:


“No te pedí que corrieras sin sentido…te pedí que caminaras conmigo.”


“No me impresiona tu productividad…me importa tu transformación.”


“No te voy a preguntar cuánto lograste…te voy a preguntar cuánto amaste.”


Mira con honestidad tu día.


¿Tus decisiones nacen del amor…o del miedo a no ser suficiente?

¿Tus esfuerzos construyen vida…o solo alimentan tu ego?

¿Tu prisa te acerca a lo eterno…o solo te distrae de lo importante?


Parábola breve:


Un carpintero tenía dos herramientas favoritas: un martillo y un cincel.El martillo hacía ruido, era rápido, llamaba la atención.El cincel era silencioso, lento… pero preciso.

El carpintero no elegía la herramienta que más hacía…sino la que mejor transformaba la madera.


Así trabaja Dios contigo.


No le interesa el ruido de tu actividad…sino la profundidad de tu cambio.


Hoy no necesitas hacer más.Necesitas alinearte mejor.


Haz menos…pero con más verdad.


Habla menos…pero con más intención.


Corre menos…pero en la dirección correcta.


Porque al final del día…no se trata de lo que construiste afuera,sino de lo que permitiste que se construyera dentro de ti.


Y eso…nadie lo puede maquillar.

Hoy decide:

No vivir en automático. No llenar vacíos con ruido. No correr para huir de ti mismo.


Hoy decide ser.


Si hoy dejaras de hacer todo lo que haces…¿seguirías sabiendo quién eres?

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page